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18 ene 2014

Nikita - Temporada 4 (Final de la serie)

¡OJO CON SPOILERS!

Hoy vengo a hablaros de la última temporada de Nikita. No me gustaría que fuera la última vez que hable de la serie, ya que le tengo un gran cariño  -y seguramente en unos meses la empiece de cero de nuevo xD- así que más adelante ya me buscaré alguna excusa para seguir hablando de esta serie.

Primero de todo vuelvo a compartir mi frustración por el hecho de que Nikita solo haya obtenido 6 capítulos para finalizar la serie cuando hay otras de la misma cadena que obtuvieron en su momento temporadas de 10 ó 13 episodios. Sin duda en 6 capítulos la emoción ha estado mucho más presente, es decir, no hemos tenido episodios "de paja" o relleno que pueden haber en otras temporadas. Pero mi problema es que sean de relleno o no, yo los disfrutaba igual ;___;

Aun así estoy agradecida de haber podido tener un final en condiciones, y cuando digo en condiciones me refiero a que es de los que merece la pena. ¡Si señor! Estoy cansada de series que están genial y en el último capítulo se lían a matar a personajes principales para causar la lágrima fácil o personajes que toman decisiones que no deben etc. Después de 4 temporadas sufriendo y peleando, Nikita y los suyos merecían poder dar carpetazo a la historia y terminar con División, Amanda, The Group y un largo etc de enemigos.

Primero voy a hablaros de aquellos detalles que menos me han gustado de esta mini temporada final. 

Para empezar, aunque pienso que la muerte de Ryan Fletcher estaba más que cantada -era el único sin pareja xD-, no me parece muy justo que haya muerto.... eso sí, sus escenas finales y el sacrificio que hace por todos es...increíble.

Otros aspectos con los que no estoy muy de acuerdo son la falta de escenas y relaciones entre los personajes que debido a lo corta que ha sido la temporada no han podido tener lugar. Por ejemplo: misiones e interacciones de Alex con Birkhoff o Michael, más Owen-Nikita, Nikita-Alex, Owen-Michael e incluso más Sonya -aunque su desaparición es debida a que está haciendo la serie Sleepy Hollow-. Con todas estas escenas que me han faltado la temporada habría sido sublime, pero bueno, no se puede pedir más ;__; En el capítulo final lo que me ha faltado es quizás mucha más acción, ya que salvo las escenas Nikita-Alex el resto están bastante calmaditos, pero OLE por el giro que dan los guionistas a la trama a la hora de atrapar a Amanda, me han tenido en tensión durante 40 minutos.

Y ahora voy a comentar los minutos finales, con ese emotivo homenaje a Ryan por parte de todos sus compañeros y los momentos que muestran como han terminado el resto de personajes. 

Nikita y Michael finalmente casados pero continuando haciendo bien por el mundo sin despeinarse un pelo. Birkhoff, junto a una Sonya ausente, dando a conocer Shadowalker para evitar que el gobierno espíe a civiles, ¡grande el nerd!

Y por último, mis predilectos de toda la temporada, Alexandra y Sam (antes conocido como Owen). Quizás pueda parecer algo precipitado que terminen juntos, pero en el fondo yo creo que los guionistas han sabido llevar bien su trama en estos 6 episodios: encuentro, confrontación, él la ayuda a ella, ella le ayuda a él, atracción desde la temporada 3, se lían y una vez todo termina él empieza a trabajar para ella como su guardaespaldas y además están teniendo sus primeras citas. ¡Perfecto! 

Estando con Alex, Sam ha sabido encontrarse. Quizás ya no vaya a ser nunca más Owen, pero como él bien dice, estar junto a ella lo hace ser mejor persona. Me encanta que Alex haya terminado con uno de los chicos con la que lo shippeaba. Los otros eran Michael y Birkhoff pero finalmente Sam ha sido su endgame y la relación que tienen me ha tenido obsesionada durante mucho tiempo (ejemplo de ello es el Olex Fanfiction que escribí hace unas semanas).

Una pena que Owen-Alex no se conocieran hasta la temporada 3, ya que durante la 1ª y la 2ª habrían podido dar mucho juego juntos.

Y hasta aquí mi gran impresión sobre el final de esta serie. Han sido 4 temporadas muy intensas y emotivas. Cuando empecé a verla no imaginé que fuera a ser una serie que me enganchara tanto y con la que pudiera conectar tanto con los personajes. El viaje ha sido un placer, ¡hasta siempre Nikita!

Y vosotros, ¿quién ha visto el final? :P

Imágenes extraídas de aquí



21 dic 2013

Fanfiction en serie: Nikita (This is your reward - Capítulo 5 FINAL)

Fanfiction basado en la serie de televisión Nikita. Tiene como protagonistas principales a Alexandra Udinov y Owen Elliot/Sam, aunque el resto de reparto también cuenta con protagonismo. La trama tiene lugar 8 meses después del final de la 3ª temporada.

Podéis leer capítulos anteriores en: 

CAPÍTULO 5  (FINAL)

Había pasado su primera semana de libertad. Alex se daba cuenta que aun no tenía muy claro cómo debía sentirse. Hacía una hora se había celebrado el sencillo enlace entre Nikita y Michael, al que habían acudido Birkhoff, Sonya, Ryan, Sam y ella. Había sido emotivo, Birkhoff y ella eran el padrino y madrina respectivamente y ahora todos se encontraban en la terraza de la casita donde se había celebrado el enlace tomando unas copas y charlando animadamente.

Alex se había levantado para estirar las piernas y había llegado paseando hasta un pequeño puente que comunicaba una orilla del riachuelo con la otra. La mayoría de árboles que se encontraban a su alrededor tenían las hojas amarillentas, se notaba que el otoño estaba llegando. No sabía que iba a ocurrir con sus vidas a partir de ahora, pero sí que tenía algunos asuntos pensados. Por ejemplo, tras una charla con Michael sabía que el grupo iba a permanecer unido durante un tiempo hasta que las heridas sanaran y la normalidad volviera a sus vidas. No más misiones, pero sí tiempo para estar juntos.

Ella era joven, así que tenía que pensar a qué se iba a dedicar a partir de ahora y en qué invertiría el dinero que le quedaba. ONG’s y proyectos dedicados a los niños más necesitados eran su principal idea, pero debía pensarlo todavía más a fondo.

-Ha sido una bonita boda. Un día memorable.

Alexandra se sobresaltó. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no había oído llegar  a Sam. Él se colocó a su lado en el puente, mirándola fijamente.

-Los novios estaban radiantes. Aunque a decir verdad mi atención estaba en otra parte. En estos ojos azules… -le dijo mientras le acariciaba la mejilla con la mano.
Desde su última conversación en el balcón al amanecer, apenas habían estado a solas. Alex sí que había pillado a Sam mirándola fijamente en contadas ocasiones, pero hasta ese día no se había acercado a hablar con ella. Puede que ella misma no hubiera sido del todo sincera con él aquel día, quizás tenía que haberle explicado realmente porque ansiaba tenerlo cerca, como Owen o como Sam. Pero después de varios años de sufrimiento y de constantes pérdidas, no se sentía preparada para perderlo a él también.

-Estar con vosotros estos días me ha ayudado, mucho hasta Michael está siendo amable conmigo –dijo intentando bromear.

Como vio que Alex no decía nada continuó hablando:

-Mira, sé que el otro día fui un poco brusco contigo. También me querías ayudar y no debería haberme ido así, sin más.
-No tienes porque disculparte, has pasado por mucho y no soy quien para presionarte.

Alex hizo ademán de irse, pero Sam la sujetó del brazo.

-Espera, no sé quién soy o quién he sido durante todo este tiempo. Pero sí que tengo claro lo que soy cuando estoy contigo. Mis problemas siempre han sido más llevaderos cuando estás a mí lado. Me ayudaste con el dinero, hiciste una misión suicida para Amanda solo para que no me mataran y yo me he comportado como un impresentable.
-Sam no tienes que…

Sam enlazó sus manos con las de la joven.

-Déjame acabar. Esto no viene de ahora. Llevas en mi mente demasiado tiempo. Hace un año, cuando te conocí sentí una conexión que había olvidado que existía. Solo con Emily me había sentido así antes. Tú hiciste que Owen avanzara, y has hecho lo mismo con Sam. Puede que Division nos haya hecho un daño irreparable a los dos, pero sé que lo que venga a partir de ahora lo quiero vivir cerca de ti.

Alex sintió como los ojos se le llenaban de lágrimas. Ese era el momento oportuno para confesarle que él también la había ayudado a ella a superar pérdidas y a hacerse más fuerte como persona. Tenía que contarle que también quería permanecer a su lado y ver qué les deparaba este futuro sin Division a los dos.

Pero simplemente fue capaz de inclinarse hacia él y besarlo. Primero despacio y luego más ávidamente. Él la sujetó por la cintura mientras que con la otra mano le apartaba suavemente el pelo de la cara. Se separaron y Sam solo fue capaz de susurrar:

-Alexandra…

Alex sintió como una corriente le sacudía interiormente y supo que aquello que estaban haciendo era lo correcto. Era lo que ambos necesitaban. Lo volvió a besar.
-Yo también te necesito a mi lado, Sam. Volvamos con los demás, juntos –le dijo cogiéndole de la mano y empezando a caminar hacia la casa.

Sam tiró de ella y la levantó en volandas entre carcajadas. La besó en la sien y dijo:

-Como usted mande, señorita Udinov.

Y juntos, caminaron por el sendero mientras los árboles dejaban caer a su paso numerosas hojas amarillentas. Terminaban de empezar la misión más importante de sus vidas, una misión que no tendría fin y mediante la cual pasarían el resto de su vida el uno junto al otro.

FIN

Fanfiction en serie: Nikita (This is your reward - Capítulo 4)

Fanfiction basado en la serie de televisión Nikita. Tiene como protagonistas principales a Alexandra Udinov y Owen Elliot/Sam, aunque el resto de reparto también cuenta con protagonismo. La trama tiene lugar 8 meses después del final de la 3ª temporada.

Podéis leer capítulos anteriores en: 

CAPÍTULO 4

Alex había pasado todo el día de después de la pelea durmiendo. Habían sido un par de días agotadores para ella. Por suerte Nikita y Michael pudieron llevar a cabo el resto del plan con éxito y finalmente se demostró la inocencia de su amiga. Otro aspecto positivo era que Amanda estaba al fin detenida y que ellos volvían a ser “personas” para el sistema. De hecho, habían intentado condecorarlos, pero todos estuvieron de acuerdo en permanecer en el anonimato. No querían saber nada más del sistema, del gobierno etc. Sólo querían empezar a vivir tranquilos.

Ahora se encontraba sentada en el columpio que había en el balcón de arriba. Las vistas eran muy bonitas y el sitio tranquilo. Llevaba varias horas mirando a la nada, de hecho, había oscurecido hacía ya tiempo. Pero Alex se encontraba bien así, esa era la paz que necesitaba. Se tumbó boca arriba y cerró los ojos. Su intención no era volverse a dormir, pero sin darse cuenta lo hizo.

~ ~

Un par de horas después, Sam salió al balcón. Había estado tomando unas copas con el resto y se sentía extraño. Ellos lo trataban como si fuera uno más, pero él no se sentía así. Agradecía aquel trato y se hubiera quedado más tiempo abajo charlando pero necesitaba tomar el aire. Alex no había acudido a cenar, así que desde que dio fin la batalla con Amanda no había tenido ocasión de hablar con ella. Tampoco sabía muy bien que iba a decirle cuando tuviera ocasión, así que…

Cuál fue su sorpresa cuando la vio dormida en el columpio. Iba con una camiseta de manga corta, así que debía estar pasando frío sin darse cuenta. Aun tenía en los brazos moratones que tardarían días en curar. Él mismo seguía teniendo dificultades al caminar después de haber recibido un tiro. Nikita le había asegurado que mañana le conseguirían unas muletas… ¿Por qué tenían que preocuparse por él?


Se quitó decidido la chaqueta de cuero que llevaba y se la pasó por encima, sin despertarla. Así al menos no pasaría frío. Tuvo el instinto de acariciarle la mejilla pero se contuvo. Después se encaramó con cierta dificultad a la barandilla del balcón –que era gruesa, de piedra- y se quedó allí contemplando las vistas.

Tal y como le había pasado a ella, perdió la noción del tiempo.

~ ~

Alexandra se despertó. Vaya, se había quedado dormida en el columpio. No es que no hubiera estado cómoda, pero sentía que necesitaba estirar las piernas. ¿Qué llevaba por encima? ¡Oh! Era la chaqueta de…Sam.

Estaba enfrente de ella, mirando hacia el horizonte todavía sentado en la barandilla. Al notar que ella se incorporaba, giró su cuerpo y se quedó contemplándola. Alex no sabía cómo empezar una conversación normal con él en ese momento. Sentía que en apenas 48 horas las cosas habían cambiado mucho para ellos dos. Y sabía, que algo iba a pasar y que no iba a terminar bien. Con Owen se podía hablar, Sam en cambio, era del todo indescifrable.

-Toma la chaqueta, me voy dentro. Gracias.

Sam no hizo ademán de querer coger la chaqueta.

-No sé cómo debo sentirme –dijo este.
-¿Qué? –parecía que estaba a punto de desahogarse y a Alex le pilló por sorpresa.
-Me siento extraño. Toda mi vida ha sido un fraude. Hace años que pienso que soy una persona que no era. Y cuando recupero la memoria, me doy cuenta de que antes era todavía una persona peor. Hasta el momento no me había importado demasiado, pero ahora mismo sencillamente quiero terminar con toda la desesperación que estoy sintiendo. La impotencia de que han jugado conmigo.

Vale, eso sí que era algo que Alex no se esperaba. No parecía Sam, era como si Owen hubiera vuelto.

-Ahora mismo me siento como si tuviera a dos personas diferentes dentro de mí: Owen o Sam. ¿Quién ganará? No quiero ser ninguno de los dos.




Alex se acercó a él y le tocó el brazo.

-¿No te has dado cuenta? No tienes que ser ninguno de los dos. Tú eres tú. Puedes dejar atrás lo que hayas hecho con la identidad que sea, y continuar hacia delante –le dijo intentando reconfortarlo –A mí, me gustaría seguir llamándote Owen.
-¿Por qué?
-Cuando te conocí, me pareciste un tío magnífico. Desinteresado, con ganas de ayudar al resto… Y con un gran pesar por haber perdido al amor de tu vida.
-¿Qué tiene eso que ver? –parecía que se estaba poniendo incómodo.
-Owen fue capaz de amar a alguien. Y yo quiero pensar que todavía eres capaz de hacerlo, seas quién seas. De querernos a todos, de vernos como los amigos que somos –dijo Alex.

Vale quizás ahí se había pasado, ¿en serio estaba hablando generalizando a todo el grupo? En su interior sabía que le gustaría que él sintiera algo por ella.

Sam no dijo nada. Simplemente se bajó de un salto de la barandilla, cogió su chaqueta y tras dirigirle una última mirada se marchó dentro de la casa.

No le había contestado, y Alex supo que no hacía falta tener una respuesta verbal. Había acciones que contaban más que nada y Sam con las suyas dejaba ver que aun no estaba dispuesto a dejarse ayudar por nadie. 

Continuará... 

19 dic 2013

Fanfiction en serie: Nikita (This is your reward - Capítulo 3)

Fanfiction basado en la serie de televisión Nikita. Tiene como protagonistas principales a Alexandra Udinov y Owen Elliot/Sam, aunque el resto de reparto también cuenta con protagonismo. La trama tiene lugar 8 meses después del final de la 3ª temporada.

Podéis leer capítulos anteriores en: 

Capítulo 3

Alex estaba preparada para disparar. El plan no estaba saliendo según lo previsto y en el fondo estaba asustada, ya tendrían que haber llegado Michael y Nikita en su ayuda. 

Hace dos noches, antes de quedar con Sam en el molino, avisó a Nikita de lo que iba a hacer. Ellas mantenían contacto ya que Alex le pasaba a su amiga una cantidad de dinero a la semana para que esta pudiera subsistir. Si hubiera avisado Michael o Birkhoff de su escapada a medianoche para ver a Sam seguramente le habrían impedido ir sola. Ahora hasta le parecía una idea razonable, pero en aquel momento sintió que solo debía avisar a Nikita, para en caso de que surgiera algún problema, ella se pusiera en contacto con el resto.

Y así lo había hecho. Al no tener noticias de Alex al día siguiente,  Nikita había acudido sin pensarlo a la casa donde todo el grupo vivía. Birkhoff y Sonya habían localizado la base de Amanda mientras Nikita y Michael iban rápidamente a intentar interceptar a Alex. 

Gracias a un golpe de suerte, habían visto a Alex salir de la sede directa a cumplir su misión. En un despiste de uno de los hombres que la custodiaba, Nikita había podido darle un pinganillo que la comunicaba directamente con ellos. Así se habían enterado de qué estaba pasando y habían quedado en ayudarla justo cuando ella volviera para entregar al sr. Jones a Amanda.

Al saber que sus amigos estaban al tanto de todo lo que ocurría, Alex se había sentido más reconfortada y segura. Ahora ya no lo estaba tanto. Quizás la seguridad que Amanda tenía puesta en su base era demasiado complicada de quebrar para Birkhoff o Sonya. Quizás había demasiados matones para que Nikita y Michael llegaran hasta ellos a tiempo. A lo mejor Ryan no había sido capaz de rescatar a la presidenta a tiempo y de enviar refuerzos del gobierno a ayudarlos a apresar a Amanda. 

Quizás…


 
Unos disparos sonaros fuera de la habitación sacándola de su ensimismamiento. ¡Por fin! Sus amigos estaban llegando justo a tiempo. Y Amanda pareció darse cuenta.

-¿Pero qué es lo que…?

La puerta se abrió de golpe y Alex se hizo a un lado. Entraron 6 personas a la vez. Nikita y Michael estaban entre ellos. Amanda disparó indiscriminadamente sin llegar a dar a sus objetivos principales. Sam aprovechó ese momento para agarrarla del pelo y golpearle la cabeza contra el cabezal de la cama.
Mientras Alex disparaba a un hombre que intentaba atacar por detrás a Nikita, vio como Sam se incorporaba y se arrancaba de golpe los cables que lo mantenían conectado a los aparatos médicos. No había sido del todo una buena idea, ya que a causa de su herida en la pierna aún estaba convaleciente y terminó de rodillas en el suelo.

Aprovechando su distracción, otro de los hombres le golpeó a ella en el brazo y la pistola cayó al suelo. Rápidamente él la cogió y le apuntó. No le dio tiempo a reaccionar y pensó que había llegado su fin, pero Michael disparó antes acabando con su atacante. 

Un grupo de militares irrumpieron en la habitación batiendo a los últimos hombres de Amanda que quedaban en pie. Alex se giró rápidamente para ver donde se encontraba Sam. Horrorizada vio como Amanda recobraba el conocimiento y volvía a apuntar a Sam que se encontraba indefenso en el suelo.


-¡No! –gritó mientras corría hacia ellos.

Uno de los militares disparó a Amanda en el hombro haciendo que a esta se le cayera  el arma al suelo. Alex saltó por encima de la cama y le propinó un fuerte rodillazo en la cara. Su ropa se empapó de sangre de Amanda y la dejó caer inconsciente al suelo. Dos militares corrieron a atraparla.

Alex se acercó a Sam, que estaba sentado en el suelo sujetándose la pierna entre gestos de dolor. 

-¿Estás bien? –dijo mientras se sentaba a su lado.
-Más que bien, sweetheart –le contestó intentando sonreír.

 
Sin pensárselo dos veces, Alex lo abrazó. A Sam aquel gesto le pilló totalmente por sorpresa. Levantó los brazos y la atrajo hacia sí estrechándola levemente. Ella hundió la cara en el cuello de él. Una sensación muy agradable los invadió. El tiempo se paró a su alrededor.


Michael y Nikita hablaban con el jefe de los militares, explicándole su intención de permanecer en el anonimato y este les comunicaba a su vez que Nikita y los demás quedaban libres de todos los cargos de los que se les podía acusar. Más adelante deberían reunirse con la presidenta, pero mientras tanto podrían disfrutar de unos días de tranquilidad donde ellos eligieran, para recuperarse de sus heridas.

Alex y Sam continuaron abrazados hasta que un equipo médico los separó para atenderlos. Parecía que la pesadilla había llegado a su fin. Ahora solo tenían que continuar hacia delante, y vivir.

Continuará... 


27 nov 2013

Fanfiction en serie: Nikita (This is your reward - Capítulo 2)

Fanfiction basado en la serie de televisión Nikita. Tiene como protagonistas principales a Alexandra Udinov y Owen Elliot/Sam, aunque el resto de reparto también cuenta con protagonismo. La trama tiene lugar 8 meses después del final de la 3ª temporada.

Podéis leer el primer capítulo aquí: Capítulo 1

Capítulo 2

Alex abrió los ojos sobresaltada. A causa de lo que le habían inyectado no podía enfocar la vista todavía y seguía sin poder saber donde se encontraba. Notó una fuerte presión en el pecho y sintió como le costaba respirar. 

Su peor pesadilla se estaba cumpliendo: volvía a estar a merced de Amanda, sola y en un lugar desconocido. La última vez que esto había ocurrido, Amanda le había hecho un completo lavado de cerebro y Alex, sin ser consciente de ello, había organizado toda una revolución dentro de Division que terminó con la fatídica muerte de Sean y la disertación de todos los agentes que aun quedaban en el bunker. 

Tenía las manos atadas a los brazos de la silla. Parpadeó varias veces hasta que al final pudo ver donde estaba. Una habitación amplia y bastante iluminada por una serie de alógenos. No había ninguna ventana, por lo que no podía oír ni ver nada del exterior. Al fondo vislumbró una puerta cerrada. Su única vía de escape.

Oyó un ruido a sus espaldas, era un gemido. Giró la cabeza todo lo que pudo y comprobó que no estaba sola en la habitación. Sam estaba tumbado en una maltrecha cama. No tenía buen aspecto, una de sus manos estaba esposada al cabezal de la cama. Alex vio que el otro brazo lo tenía totalmente empapado de sangre, su pierna tampoco tenía mejor aspecto. Sam tenía los ojos cerrados y el rostro empapado en sudor. 

-¡Sam! –exclamó intentando incorporarse de la silla. Su primer impulso había sido ir hacia él. Necesitaba salir pronto de allí y buscar un médico antes de que fuera demasiado tarde. Él no pareció oírla ya que no reaccionó a su llamada.
Oyó como la puerta se abría y el sonido característico de los tacones de Amanda.

- Podríamos atenderlo en 5 minutos, todo depende de ti.

Alex no dijo nada. No sabía por dónde iba a salir Amanda o qué le iba a tocar hacer, pero seguro que ya habría todo un plan montado a su alrededor para volver a ser la marioneta de esta.

-Como sabrás, mi alianza con el Sr. Jones y The Shop ha sido totalmente satisfactoria para convertir a Nikita en una de las principales amenazas del país. Si la cogen será injustamente condenada. Y si no, toda su vida será perseguida sin poder estar junto al amor de su vida. 
Alex seguía sin hablar. Su respiración se había calmado y miraba fijamente a Amanda, que se había detenido justo delante de ella.

-¿Sabes? Mientras el futuro de Nikita sea ese, no me importa lo que os vaya a pasar al resto. No obstante, te necesito para una última misión en mi beneficio. Sr. Jones ya no es de mi agrado, es más, no lo necesito para nada. Alex, si quieres que salvemos la vida a Sam, tendrás que matarlo en un plazo de dos días.

Se acercó un poco más a ella y Alex se dio cuenta de que llevaba en sus manos una navaja.

-Es tu elección, Alexandra –dijo mientras le cortaba las cuerdas que le sujetaban las manos.

~ ~ ~

Sam abrió los ojos totalmente desorientado y dolorido. A su alrededor vio máquinas médicas. ¿Estaba en el hospital?

De golpe recordó la emboscada que había sufrido junto a Alex en el viejo molino. ¿Cómo se había enterado Amanda de que aquel iba a ser el lugar de la reunión? Daba la impresión que le habían extraído las dos balas y curado las heridas. Es más, estaba conectado a una serie de máquinas y goteros. Intentó incorporarse no tenía fuerza suficiente por los efectos de la anestesia.

-¡Mi querido Sam! Me alegro que por fin hayas despertado.



Amanda estaba sentada en una silla a su izquierda. Se encontraba leyendo un libro, que dejó tranquilamente apoyado en su regazo.

-Entiendo que esta escena te puede resultar familiar, ¿no crees?

Sam apretó fuertemente los labios. Si no estuviera tan débil se levantaría ahora mismo y estrangularía a esa mujer que tanto daño le había ocasionado. Sabía que no iba a poder vivir en paz hasta que ella desapareciera del mapa y de su vida.

-Tranquilo, no tienes porque hablar. Esperaba que al menos me dieras las gracias por haberte tratado con tanta hospitalidad estos días…

-¿Días? –pese a sus intentos por aparentar indiferencia, Sam sintió como un escalofrío le recorría la espalda.

-Sí. Hace dos días tú y la señorita Udinov acabasteis aquí. ¿Recuerdas lo que pasó en el molino?

<Alex>> -pensó horrorizado. ¿Dónde estaba la joven? Si que recordaba como un hombre había estado a punto de estrangularla y él lo había matado. Luego ella se había arrodillado junto a él tras recibir los disparos. Después de eso, su mente era un nubarrón negro del que no podía descifrar nada.  ¿Qué le podía haber pasado a Alex? ¿Por qué no los habían encerrado juntos?

-¿Dónde la tienes?
-¡Oh! Ya no está aquí. Hace dos días salió camino a una misión que le encomendé. No se puede negar que tiene valor. Imagino que todo el sufrimiento que ha pasado desde que es pequeña la ha ayudado a fortalecerse.
-¿Por qué haría Alex una misión que tu le mandaras? –Sam tardó unos segundos en darse cuenta de cuál era la respuesta a la pregunta que había formulado. Abrió los ojos y miró furioso a Amanda, que parecía estar de lo más tranquila.

Ahora lo había comprendido todo, él era un cebo en todo este entramado. Y su vida dependía ahora mismo del éxito que tuviera Alex en su misión. Amanda los estaba volviendo a utilizar y de la peor manera posible. Mientras él estuviera postrado en una cama no podría ayudar a Alex.

-Pobre niña –susurró Amanda- No está dispuesta a perder a nadie más. Así que supongo que aceptar una última misión a mis órdenes puede valer la pena si su amigo Sam sale con vida. ¿O ahora eres Owen?

-¿Qué diablos se supone que tiene que hacer? –Sam pensó en lo que había sucedido unos meses atrás. Nikita había caído en una de las trampas de Amanda y ahora era la fugitiva más buscada en todo el país.

Perfectamente Alex podía caer en una trampa similar que arruinara el resto de su vida o peor todavía, podía morir. Sam deseó con todas sus fuerzas no haberle mandado ese mensaje a Alex. ¿Realmente necesitaba su dinero? Vale que con todo el dinero que había en esa vieja mochila podría haber ido a cualquier parte del país y empezar de cero lejos de toda esta locura, pero, ¿era eso lo que buscaba?

No… puede que su primer instinto fuera ese. Pero desde que vio a Alex en el viejo molino sabía que las razones por las que la había llamado eran otras. No tenía claro si los sentimientos que estaba intentando asimilar eran de Sam o de Owen. ¿Realmente importaba? Desde que la había conocido, tenía algo bueno en  su vida. Y tras saber que estaba en peligro, haciendo por su cuenta la misión que le había encomendado Amanda, supo que para bien o para mal él quería estar con ella.

La puerta se abrió de golpe, y Alex apareció. No lucía buen aspecto: iba despeinada y tenía restos de sangre en la cara y en su ropa. Detrás de ella iba uno de los matones de Amanda, sujetando a alguien fuertemente.

-Mira, parece ser que no va a hacer falta que te cuente de que iba la misión. Tu amiga ha llegado justo a tiempo –Amanda se levantó dándole la espalda de Sam y se dirigió hacia Alex. –Bien hecho, aunque veo que solo has realizado la mitad de la misión. Lo quiero muerto.
-Primero quiero ver si Sam está curado –exigió ella.
-Compruébalo tú misma.

Alex echó una ojeada al fondo de la habitación y vio como Sam parecía tener mejor aspecto que cuando ella se fue.  La estaba mirando fijamente.

El matón que sujetaba al Sr. Jones se acercó y lo depositó en el suelo. Estaba inconsciente. Luego le tendió una pistola a Alex, para que fuera ella la que terminara el trabajo. Ella cogió el arma pero pareció dudar.

-Hazlo –ordenó Amanda.


Alex se giró rápidamente y disparó al matón que la había acompañado durante todo el trayecto desde la captura de Jones hasta la llegada a la guarida de Amanda. Su intención era apuntar ahora a Amanda, pero esta había sido mucho más rápida que ella y se encontraba al lado de la cama de Sam, con la pistola apuntándole a la cabeza.

-No seas estúpida. ¿Pensabas que no se me ocurriría que fueras a hacer alguna tontería? Dispara a Jones, mátalo y luego deja la pistola en el suelo. ¡Ahora!

Alex seguía teniendo a Amanda a tiro, pero no podía disparar. Si lo hacía, Sam moriría.

Sam se dio cuenta que Alex estaba dudando y planteándose hacer lo que Amanda le había ordenado. Él no quería ser una carga para Alex. Su intención era facilitar que ella pudiera salir con vida de todo esto. 

-Alex no le hagas caso, ¡me  matará de todos modos! Y es posible que a ti también. Así que ni se te ocurra soltar la pistola. No merece la pena, dispárale y huye.

Otra vez se repetía la escena, Sam diciéndole que huyera dejándolo a merced de Amanda. ¿Por qué siempre le decía aquello? No la conocía lo suficientemente bien si pensaba que lo iba a abandonar. De allí saldrían los dos juntos, con o sin vida. A Alex sí que le merecía la pena intentarlo.

Continuará...

24 nov 2013

Fanfiction en serie: Nikita (This is your reward - Capítulo 1)

¡Nueva sección! Bueno, a decir verdad hace tiempo ya colgué algún fanfiction en el blog, pero no es una "actividad" muy común así que a muchos os puede pillar por sorpresa. :)
Estaba hoy casi terminando el fic cuando he pensado, ¿y por qué no lo subo? Quizás hay algún fan de la serie que me lee y le apetece leérselo, why not? 
Además, si veo que esta sección tiene futuro quizás me anime a colgar otros fics que tengo guardados desde hace tiempo :P.  

Fanfiction basado en la serie de televisión Nikita. Tiene como protagonistas principales a Alexandra Udinov y Owen Elliot/Sam, aunque el resto de reparto también cuenta con protagonismo. La trama tiene lugar 8 meses después del final de la 3ª temporada.

Esta historia nace a partir de una serie de ideas que me fueron surgiendo poco a poco durante el verano. Y que ahora por fin puedo poner por escrito. 
¡Espero que los que seguís la serie disfrutéis del relato!



This is your reward - Capítulo 1

Habían pasado ocho meses. Ocho tediosos meses en los que Alex se sentía más perdida que nunca. Con su dinero había logrado alquilar una apartada casa de campo, un par de coches, armamento y ordenadores de última generación. Michael, Sonya, Birkhoff, Ryan y ella continuaban juntos haciendo todo lo posible por desmantelar el paripé de Amanda y así poder salvar a Nikita.

Durante este tiempo la habían visto en un par de ocasiones en algún enfrentamiento. Amanda y el gobierno iban tras ella, y ellos simplemente se dedicaban a intentar protegerla siempre que podían. Michael lo estaba pasando francamente mal. Cada madrugada, se sentaba durante horas en el porche de la casa, mirando a la nada y sin poder dormir. Era entonces cuando Alex salía con una taza de leche y se la ofrecía mientras le hablaba de cosas sin importancia, para intentar relajarlo.

-¿Te puedes creer que Birkhoff ha conseguido pasarse hoy el nuevo juego que han sacado de Star Wars? – le comentaba esa misma noche. Al ver que Michael simplemente daba un pequeño sorbo al vaso y no le contestaba, insistió- Apenas le ha costado un día, ¡un día! Digo yo que al menos podía haber descansado un poco y haber lavado los platos, hoy le tocaba a él… Además, he intentado robarle uno de los mandos para probar y no me ha dejado. El muy…

Michael dejó el vaso en uno de los escalones y sonrió levemente.

-Siempre puedes probar ahora que está dormido.
-Creo que eso lo haría despertar en el acto, tiene un sensor personal para cuidar de sus cosas –dijo ella sentándose finalmente a su lado y tocándole un hombro con suavidad. – Michael, deberías entrar e intentar dormir. Ella….estará bien.
-Está bien que alguno de nosotros todavía mantenga la esperanza, y me alegro que seas tú. Pero lleva un par de semanas dar señales de vida y Birkhoff tampoco consigue localizarla. Está totalmente fuera del radar, quién sabe si Amanda ya la ha capturado.

Al verlo tan afligido Alex estuvo a punto de contarle la verdad: Nikita se había reunido la semana anterior con ella. Alex había proporcionado a su amiga y mentora una mochila con dinero suficiente para subsistir durante unos meses. Ambas mantenían contacto por móvil, aunque fuera en contadas ocasiones. Así Nikita sabía siempre cómo estaban sus compañeros, y Alex la ayudaba como podía para que nadie descubriera donde se encontraba escondida. Puede que estar manteniendo este secreto a sus propios amigos fuera contraproducente, pero es lo que habían acordado.

En ese momento Alex recibió un sms. Miró la pantalla del móvil y comprobó que provenía de un número que desconocía.

-¿No vas a leerlo? –preguntó Michael curioso. Era raro que Alex recibiera mensajes, cuando todos sus amigos estaban dentro de la casa y más siendo las 3 de la mañana.
-Sí, claro… -Alex apretó el botón de “abrir” y leyó hasta tres veces el mensaje. ¡Vaya! Esto sí que no se lo esperaba. –Es…el conserje de la oficina. Dice que me he olvidado hoy el paraguas cuando he acudido a la reunión. Me pregunta si quiero quedar con él mañana para que me lo devuelva.

Guardó el móvil en el bolsillo de la sudadera y miró a Michael. ¡Lo sabía! Ya la estaba observando de nuevo con esa sonrisilla condescendiente y los ojos levemente entornados.

-Y, ¿vas a quedar? –preguntó. Ahora era él el que la cogía por los hombros y la acercaba hacia su cuerpo amigablemente.
-Por mí se puede quedar el paraguas.
-Alex…
-No sigas, yo… no estoy preparada para “eso” –lo miró y se percató que en cuestión de segundos sus ojos se estaban empañando de lágrimas. Parpadeó y gesticuló hasta que las pudo esconder.

Michael se dio cuenta que la conversación de esa noche ya había finalizado. Se levantó tendiéndole la mano a su amiga y esta se incorporó con él.

-Sabes, puede que yo sí que le coja un rato el juego a Birkhoff, me apetece destrozar algunos Sith. ¿Te apuntas?
-Ve tú, anda. Yo me voy a dormir –dijo bostezando –ha sido un día duro.

Michael le dio un beso en la frente y ambos se metieron dentro de la casa.


~ ~ ~

Ya en su habitación, Alex volvió a releer el mensaje.

Te necesito. Nos vemos dentro de una hora en el viejo molino. Trae 20 de los grandes. Sam

¿Sam? ¿En serio? Un montón de emociones la envolvieron y empezó a temblar. Tuvo que sentarse en la cama y recogerse el pelo en una coleta para poder pensar. Llevaba mucho tiempo sin saber nada de Owen o Sam, como se hacía llamar ahora. Le tenía un gran aprecio y siempre tuvo la esperanza de poder ayudarlo. Y ahora él la necesitaba. ¿Qué es lo que se supone que debía hacer?

El viejo molino estaba a unos 20 minutos de donde ellos vivían. ¿Cómo había logrado averiguarlo? ¿Lo sabría alguien más? No se lo podía decir a Michael ni a ninguno de los demás, puesto que no guardaban un recuerdo muy cariñoso de él. Estaba sola en esto, y debía decidir en menos de 5 minutos si acudía a la cita o no.

~ ~ ~

Media hora después se encontraba ya en el viejo molino. Iba cargada con una mochila, y una  pistola en el cinturón. Tenía que ser precavida.

<<Si realmente fuera precavida, me habría quedado en casa>> -pensó mientras miraba a su alrededor y esperaba.

El molino estaba en una gran explanada, por lo que tenía que ver a cualquiera que se acercara. La luna estaba fuera así que no hacía falta usar linternas. Reinaba el más absoluto silencio, hasta que de repente se empezó a escuchar el ruido de un motor.

Una moto iba hacia donde ella se encontraba. Alex estaba segura de que el conductor superaba los límites de velocidad con creces.  El motorista frenó suavemente a tan solo unos centímetros de ella y se levantó la visera del casco.

-Alexandra.

Fue un leve susurro, apenas se le escuchó. Pero a Alex no le hizo falta nada más, su cuerpo volvió a reaccionar de la forma en que lo había hecho en su habitación. Alterada, se alejó dos pasos, intentando aparentar que lo hacía con la intención de dejarle espacio para que bajara de la moto.

Sam se quitó el casco, sacudiendo levemente la cabeza. Le había crecido el pelo y lo llevaba alborotado por el viaje. El resto continuaba siendo tal y como lo recordaba Alex: un tipo fuerte con mirada intimidatoria. Bajó de la moto y dejó el casco apoyado en el asiento. Las facciones de su rostro se relajaron un poco cuando sus ojos se posaron en ella, observándola de arriba abajo.

Ambos estuvieron unos segundos, que a Alex le parecieron eternos, sin decir nada. Al final, él volvió a romper el hielo.

-No sabía si ibas a venir.

Alex lo miró con recelo. Con una mano se quitó la mochila que llevaba a los hombros y la tiró al suelo, cerca de la moto. La otra mano se fue instintivamente hacia su cinturón.

-Me pediste ayuda, no podía decirte que no.
-¿Por qué? –la miraba ahora con curiosidad. Apenas le había hecho caso a la mochila, puesto que no podía apartar la vista de la joven.


-No preguntes. Si estás bien, y no necesitas nada más, coge la mochila y vete –tenía que tomar las riendas de la conversación como fuera. No quería tardar mucho en volver a la casa, ni arriesgarse a que alguno de sus amigos la echara en falta.
-¿Ya quieres que nos despidamos? Pensaba que te apetecería que te diera una vuelta en mi nueva adquisición –dijo pícaramente señalando con la cabeza la moto en la que había venido.

Eso sí que no se lo esperaba. El mensaje recibido una hora antes había llegado incluso a asustarla. Creía que Sam estaba en problemas de verdad. Y quería ayudarlo a toda costa, porque al fin y al cabo, eso es lo que se hace con los amigos, ¿no? Su indignación disminuyó y decidió seguir con aquella conversación de locos, ya que necesitaba averiguar si realmente le ocurría algo. Sam era mucho más hermético que Owen, y a Alex le costaba entenderlo, aunque lo intentaba.

Un coche pasó por la carretera y ambos callaron hasta que las luces del vehículo se perdieron en la noche.

-¿Necesitas 20 de los grandes para pagar ese cacharro?
-Eso no es de lo que estamos hablando, preciosidad.

Alex recordó que la última vez que se vieron, él también la llamó así. Sam también pareció recordar, ya que le comentó:

-Aquel día me ofreciste hasta dos millones –sonrió y se acercó un poco más ella –de todas formas te informo, mi cacharrito ya está pagado. El dinero ahora lo necesito para intentar establecerme en otro lugar, creo que es lo mejor para mí.
-¿Huyes? –Alex no pudo evitar formular esa pregunta.
-Yo no estoy huyendo de nada. Y la razón principal es porque no tengo nada aquí por lo que quedarme y mucho menos por lo que huir –sus palabras sonaron algo duras, pero pareció darse cuenta e intentó utilizar un tono más distendido- Muchas gracias por venir. Me costó localizarte y por suerte todavía recordaba tu número. No estaba seguro de que fueras a acudir, pero tenía que intentarlo. Además de por el dinero, necesitaba verte, a ti.

La conversación había tomado un rumbo mucho más intenso. Alex tragó saliva mientras pensaba bien sus siguientes palabras.

-¿Qué quieres decir?

Sam la miraba fijamente, y por un momento pudo ver un rastro de duda en su rostro. Lo notó contrariado, como si no fuera él el que realmente hubiera dicho esas palabras, sino… Owen.

-Sam, no tienes que irte, vuelve con nosotros y ayúdanos a acabar con Amanda, juntos podemos…

Alex no tuvo tiempo de terminar, ya que antes de que eso ocurriera Sam se lanzó contra ella y cayeron los dos al suelo de forma estrepitosa. Se oyeron tres disparos seguidos, provenientes de un lateral del molino. Se arrastraron corriendo hacia el otro lateral para evitar que alguna bala les impactara. Alex tropezó y Sam la agarró fuertemente del brazo mientras la colocaba detrás de él. Ambos llevaban ya sus pistolas en la mano.

Al tratarse de un edificio circular, los enemigos podían provenir de ambas partes. Por el momento volvía a reinar el silencio, y Alex solo podía oír las respiraciones agitadas de ambos.


-Alex, ¿Cómo has llegado hasta aquí?
-Caminando –susurró ella.
-Entonces tenemos que lograr subir en moto, intentar que no nos alcance ningún disparo y salir de aquí. Voy a contar hasta tres: una, dos…
-Es una locura, hay que pelear, ¡Sam!
-¡Tres!

Sin hacerle caso, Sam salió corriendo con Alex de la mano mientras ambos se giraban a lanzar tiros medio a ciegas. Alex notó como una bala pasaba rozándole el hombro y maldijo en voz alta. Antes de que llegaran a la moto, aparecieron 6 hombres. Dos de ellos cayeron inmediatamente gracias a dos disparos certeros de Sam, pero no pudieron evitar que los otros 4 se acercaran y los desarmaran con gran facilidad.

Alex logró amainar sus nervios y empezó a soltar patadas a sus dos atacantes. La ganaban en fuerza y altura, pero no podía dejarse vencer. Sam intentaba lo mismo contra sus dos oponentes, y de hecho había dejado a uno fuerza de combate. Agarró al otro por el brazo, retorciéndoselo hasta dejarlo inmóvil y luego le atizó un rodillazo en la cara. El hombre cayó al suelo inconsciente. Sam se disponía a ayudar a Alex, ya que estaban consiguiendo inmovilizarla, cuando detrás de él, escuchó:

-Vaya, vaya… Creía que esto iba a resultar mucho más complicado.

Se giró al reconocer la voz, y recibió un disparo en el brazo izquierdo. Gritó de dolor, pero continuó firme ante ella. Amanda.

Alex había dejado de forcejear y el tipo que la sostenía la acercó de malas maneras hacia la escena.

<<Ya está. Este es el fin>> -pensó aterrorizada.

-Princesita, ¿no te han dicho tus amigos que no vayas sola por la noche? Esperaba que tomaras decisiones más inteligentes, Alexandra.

Esta no contestó. No tenía nada que decirle. Estaba preparada para aquello que Amanda le fuera a hacer, simplemente no quería demostrar miedo ante ella. Siempre que Amanda había estado de por medio, alguien había resultado herido o había muerto. Simplemente ahora debía mantenerse fuerte. Amanda hizo un gesto con la mano, y Alex empezó a notar que le faltaba el aire. Aquel tipo la estaba estrangulando. Instintivamente empezó a dar patadas y a intentar quitarse aquel brazo gigante del cuello mientras por su boca apenas salía un balbuceo.

Sam se acercó corriendo, completamente empapado de sangre y le asestó un navajazo en el costado. El hombre se tambaleó hacia atrás y él aprovechó para darle otro en el estómago. Alex cayó al suelo con lágrimas en los ojos, el aire volvió a ella y sintió que estaba a punto de desmayarse. Entonces oyó otro tiro y tuvo que obligarse a abrir los ojos para ver que estaba sucediendo.

Sam cayó a su lado, entre gritos agónicos. Y ella se acercó gateando hasta que pudo sostener su cabeza en el regazo. Había recibido otro tiro, esta vez en la pierna derecha.

-Alex…
-Shhh –dijo mientras lo mecía –Todo va a ir bien, no te voy a dejar.
-Coge la moto, vete…

Amanda se había acercado hasta ellos. Estaba a tan solo dos pasos de Alex.

-Muy tiernos.

Entonces estiró su brazo y depositó una inyección en el cuello de Alex. Esta notó que la vista se le volvía a nublar y pronto cayó inconsciente encima de Sam. Y así, al verlos abrazados de esta forma, Amanda supo que había vuelto a ganar otra pequeña batalla, y que al mismo tiempo, esta era detonante para emprender nuevas acciones contra Nikita.

Otros cuatro hombres se acercaron y cargaron con sus nuevos rehenes hasta dos furgonetas.  

Continuará....