Autora: A.G. Howard
Editoria: Oz
Nº páginas: 416
ISBN: 978-84-941123-2-4
Sinopsis: A Alyssa Gardner las flores y los insectos le
hablan. Teme que su destino sea acabar en un psiquiátrico, como su
madre, pues una vena de locura recorre su familia desde tiempos de su
antepasada Alicia, la niña que inspiró el País de las Maravillas de
Lewis Carroll. Pero ¿y si los susurros de las flores no son alucinaciones? ¿Y si el País de las Maravillas existe y la está llamando? Alyssa descenderá por la madriguera del conejo
hacia un mundo mágico, pero también despiadado. Durante su increíble
aventura, tendrá que decidir en quién confiar: en Jeb, su mejor amigo,
por el que siempre se ha sentido atraída, o en el fascinante y seductor
Morfeo, su guía en el País de las Maravillas y con el que lleva soñando
desde que era niña.
Agradecimientos a la editorial
El primer
consejo que doy antes de entrar de lleno a analizar lo que me ha parecido esta
novela es que si no habéis leído las historias de Lewis Carroll y pensáis leer
Susurros ¡hacedlo antes! Yo me he saltado ese paso, y pese a que he disfrutado
de la historia, sé que lo habría hecho más si desde un primer momento ya
hubiera conocido la historia de Alicia y su país de las maravillas. Y es que,
aunque ya lo sabréis, Susurros está muy ligada a la trama de las novelas de
este autor.
La trama de
Susurros se puede dividir en dos partes diferenciadas: una primera, donde se
nos pone en antecedentes de todo lo que le viene sucediendo durante
generaciones a la familia de Alyssa y conocemos a sus familiares, amigos y el
chico que le gusta. En esta parte es cuando ella termina intuyendo una forma de
terminar con los problemas que arrastra su familia desde hace años. Ya que
supuestamente, Alyssa es descendiente de Alicia, la joven que fue al país de
las maravillas y que inspiró las historias de Lewis Caroll, y por ello está
destinada a perder la cordura tal y cómo le ha pasado a su madre. Sin duda lo
que más me ha entretenido ha sido el conocer a su amiga, a Jeb o a su madre. Ya
que además de presentárnoslo Alyssa iba descubriendo datos que desconocía de su
infancia que la terminan llevando a dar un gran paso: viajar.
En la
segunda parte de la novela hay un cambio claro de escenario: pasamos del mundo
real a otro más irreal, mágico e inesperado. Alyssa viaja junto a Jeb para
intentar romper la maldición y salvar a su madre. Esta parte es la que me ha
costado más de leer. Es extraño, no es que no me enganchara, ya que a ambos se
tienen que enfrentar a todo tipo de situaciones y el ritmo no decae en ningún
momento, pero eran escenas que me terminaban resultando cargantes. Esta
sensación desaparecía cuando entraba en escena Morfeo, el otro protagonista de
esta novela y que podemos ir conociendo poco a poco con sus defectos y
virtudes, su picaresca propia, sus dotes de seducción y la preocupación que profesa
por Alyssa.
Respecto a
los personajes, tenemos a Alyssa, que ya de por sí demuestra tener gran
valentía al enfrentarse a la maldición y emprender el viaje. Jeb, el cuál
evoluciona a lo largo de la novela y poco a poco va abriéndole su corazón a Alyssa
para que ambos puedan aclarar sus sentimientos. Y Morfeo, que tal y cómo he
descrito es misterioso y da mucho morbillo a la historia. Las relaciones entre
este trío: Jeb y Alyssa son amigos de la infancia, pero resulta que Alyssa y
Morfeo también tienen unos lazos muy fuertes que los unen. Claro que más allá
de estos lazos de amistad hay… amor. Alyssa tendrá que lidiar con estos dos
personajes y con sus sentimientos hacia ellos. Sin duda el libro que se está gestando sobre el personaje de Morfeo tiene que valer la pena.
Susurros es
una historia con un final cerrado y curioso, unos personajes muy bien
perfilados y atractivos y una historia evolvente –quitando algunas escenas que
me han resultado más pesadas de leer-.
La autora consigue llevarnos junto a
Alyssa a un mundo totalmente distinto al que conocemos y con su narración nos
mete de lleno en las escenas y situaciones, imaginando a la perfección aquello
que sucede.








