FICHA TÉCNICA
Título: Besos de murciélago
Autora: Silvia Hervás
Editorial: Montena
Formato electrónico
Sinopsis: James, un chico de la alta sociedad inglesa, va a pasar las vacaciones de Navidad con los Graham, una familia de clase media americana. Kesley será la encargada de hacerle de anfitriona, pero la verdad es que no lo tendrá nada fácil: la personalidad excéntrica y sofisticada de James se desvelará muy pronto. Acostumbrado a un tipo de vida propio de las élites, no aprueba ni a los amigos, ni al hermano rasta, ni la comida, ni la forma de vestir de Kesley. James extiende periódicos para sentarse en el autobús, compra los alimentos más caros y exclusivos del supermercado, pide taxis cada día y humilla a Kelsey con sus comentarios impertinentes. A pesar de las continuas peleas, de las ironías fuera de tono del inglés y de los cortes exasperados de Kelsey, la convivencia les forzará a establecer pactos y, poco a poco, el abismo que hay entre ellos se irá estrechando hasta que una noche, con unas copas de más y ante la sorpresa de Kelsey, James la besará con la excusa del muérdago navideño.
RESEÑA
Como ya sabréis, este libro quedó finalista del primer premio literario Ellas, que realizó Montena hace escasos meses.
He leído opiniones muy dispares acerca de este premio, pero realmente tenía ganas de leer tanto la obra ganadora como esta para tener mi propia opinión, así que una tarde de verano, kindle en mano y tumbada en una hamaca -no es por daros envídia, jeje- me dispuse a leer Besos de murciélago.
La sinopsis es bastante explicativa de por sí -de hecho da el dato de como se dan el primer beso James y Kelsey-, así que evitaré volver a haceros un resumen muy extenso.
Los protagonistas son completamente distintos, provienen de lugares y vidas muy dispares y su forma de ver la vida en general es totalmente diferente la una del otro. Kelsey es como diría.... una chica normal, como lo podemos ser tú o yo: vive con su familia en una casa normalita, va al instituto y se relaciona con sus amigos y amigas tal y como lo haría una joven de su edad. Por otra parte James, proviene de una familia mucho más adinerada y no está acostumbrado a vivir de cualquier forma: necesita sus alimentos de marcas exclusivas, es bastante reticente a relacionarse con personas -aunque sean de su edad-, e incluso siente fobia a compartir espacios públicos como por ejemplo un autobús con el resto de la población.
He de decir que las primeras páginas me descolocaron un poco y me costó engancharme a la lectura. Por una parte James llega a casa de la familia Graham y mientras habla con Kelsey se dedica a lanzarle frasecitas del tipo "vaya pinta de mendigo que tiene tu hermano", "tu padre no-se-qué". Vamos, una perla tras otra refiriéndose despectivamente a su familia. No sé como Kelsey tiene taaaaaanta paciencia y no le suelta un tortazo para que se calle -bueno, sí que le contesta y le lanza cortes, pero es que James es realmente insoportable al principio-. Esta es la única pega que le he encontrado a la novela, el principio cansino por parte de ambos protagonistas.
Luego se poco a poco te va enganchando más, y reconozco que hubo un momento que ya no podía parar de leer.

Es cierto que llegado un punto de la novela, ya te acostumbras a los dos protagonistas, a sus conversaciones y sus formas de ser. Y se le coge cierto encanto.
En algún momento dado, James me recordó a Sheldon y Kelsey a Penny -ambos son personajes de la serie The Big Bang Theory- donde James expone sus manías y Kelsey tiene paciencia en comprenderlo e incluso ayudarlo en alguna ocasión. la forma en la que se van enamorando, es bonita de leer; quiero decir, es previsible que eso va a acabar ocurriendo, pero me gustó.
También destaco a aquellos personajes secundarios, que no tienen ningún desperdicio: los amigos de Kelsey y su hermano, a los que James se tendrá que habituar. En conclusión, el libro me parece entretenido, se les acaba cogiendo cariño a los personajes y la forma irónica de narrar de la autora no está mal.
4/5