Autora:
Noelia Amarillo
Editorial:
Éride
Nº páginas:
476
ISBN: 9788415160649
Sinopsis: María,
una mujer de poco más de treinta años, con un hijo adolescente y una vida
cómoda en Madrid, se ve «obligada» a pasar las vacaciones de verano en el
pueblo de su exmarido. Y no es que le haga mucha gracia… Un día, perdida en la
sierra, encuentra una rústica cabaña de madera en un claro del bosque. Junto a
ella hay un pequeño cercado con dos caballos; incapaz de resistir la
curiosidad, se acerca para recrearse en sus movimientos sin saber que ella
misma está siendo observada.
A partir de ese momento todo su mundo dará un giro radical. Todo en lo que cree cambiará a manos de un desconocido que no permite que le vea la cara mientras le ordena, susurrante, que haga lo que jamás se atrevió a hacer. ¿Lo hará?
A partir de ese momento todo su mundo dará un giro radical. Todo en lo que cree cambiará a manos de un desconocido que no permite que le vea la cara mientras le ordena, susurrante, que haga lo que jamás se atrevió a hacer. ¿Lo hará?
Tras estar
estas últimas semanas leyendo novedades de novela erótica –al final acabo
picando como una tonta, por mucho que me queje de la publicidad y del boom- os
traigo la reseña de un libro de este género que ¡por fin! ha logrado
convencerme y que me ha atrapado por completo. Se trata de Ardiente verano,
publicado ya hace tiempo y escrita por una autora española, Noelia Amarillo, de
la que seguro pronto vuelvo a leer algo. Como veis, la novela al completo ha
cumplido con mis expectativas, así que paso a relataros que os podéis encontrar
en ella, por si no la conocéis y decidís leerla.
Ardiente
verano es una historia autoconclusiva, nada de trilogías que alargan hasta la
saciedad las tramas y hacen que sus personajes se enrollen más que las
persianas. El libro tiene un principio, un fin y un desarrollo nada monótono.
Si habéis leído la sinopsis, ya sabréis que va de una mujer cuyo exmarido acaba
de fallecer, que acude al pueblo de su exsuegro para pasar allí el verano con
su hijo, ya que con el anciano guarda buena relación. Allí comenzará a tener
encuentros –muy subidos de tono- con un desconocido al que no logra verle la
cara, y lo que parecía que iba a ser un verano bastante aburrido se convertirá
para la mujer en unos meses intensos donde al final deberá tomar importantes
decisiones. Es un poco irreal que se realicen todo tipo de jueguecitos y
relaciones sexuales con alguien a quién no le ves la cara –los lectores
enseguida podemos deducir quién es el extraño sujeto- pero al mismo tiempo eso
le otorga la historia un toque de originalidad y misterio.
Las escenas
subidas de tono –omg ¡qué escenas!- se entrelazan al mismo tiempo con la
narración de las situaciones que vive la protagonista en el pueblo: con su
hijo, su suegro y su irritable cuñado. Pronto verá como su vida está cambiando,
crecen en ella sentimientos que creía olvidados y le toca empezar a tomar
decisiones. La narración es fluida, pero no pobre.
Se logra coger gran cariño a
todos los personajes, que resultan creíbles en todo momento. Historia,
narración, personajes… todo se une para crear una novela que me ha llegado a
gustar bastante, y que espero releer más adelante.



















